Qué distingue a los directorios que funcionan bien?
- Luis Hernán Paul Fresno
- May 22, 2024
- 2 min read
Diario El Mercurio
En una columna anterior planteé lo que considero distingue a los buenos directores de empresas. En esta oportunidad me referiré a lo que pienso distingue a los buenos directorios.

Sin duda un primer factor es su composición. Están conformados por un grupo de directores que en forma colectiva cuentan con las experiencias y capacidades requeridas para abordar los crecientes desafíos que sus empresas enfrentan y por personas que poseen un juicio afiatado de negocios. Así mismo requieren tener como grupo una química adecuada, ya que hay grupos de personas que individualmente son talentosas pero como grupo no cuajan bien.
También, es muy importante, que cuenten con un presidente que cumpla debidamente su rol, el cual fundamentalmente es el de coordinar que el trabajo del directorio se haga en forma eficiente y, lo que es esencial, que el directorio aporte valor a la empresa. Desgraciadamente hay presidentes que descansan en exceso en sus responsabilidades en los gerentes generales. En efecto, una cosa es que los gerentes generales jueguen un rol clave durante los directorios y otra diferente es que ellos sean quienes los dirigen. Ser presidente no es una función honorífica, sino que una muy concreta, por lo cual debe ser asumida por alguien con las debidas capacidades para ejercer el cargo.
Dado lo anterior es conveniente que los accionistas de las empresas cuyos directorios funcionan bien reelijan a los directores sobre la base de su participación, desempeño y la necesidad que sus capacidades particulares sigan siendo valiosas para las compañías que dirigen. Por cierto es conveniente también que remuevan a los directores que incumplen el requerimiento anterior y traigan a nuevos directores que aporten visiones y capacidades complementarias a las que tienen los restantes directores.
El segundo factor es que no sólo tienen claras sus funciones sino que las cumplen debidamente vía una adecuada asignación de su tiempo y el uso de procesos ad-hoc para el efecto. Por esto mismo no se entrometen sino que por el contrario exigen a las administraciones que ejerzan debidamente sus propias funciones.
El tercer factor es que establecen una relación esencialmente constructiva con el gerente general, labor en la cual el presidente juega un rol clave.
En consecuencia los directorios que funcionan bien no se dan así como así sino que son el resultado de un proceso bien pensado de inducción de los nuevos directores, de evaluaciones del funcionamiento del directorio realizadas por personas con la experiencia probada en la mejora de directorios, de una coordinación efectiva por parte del presidente y la construcción de una dinámica y clima que motive a los directores y al gerente general a dar lo mejor de si mismos. Puede tomar tiempo e iteraciones el lograr conformarlos pero bien vale la pena trabajar los factores antes
mencionados para llevar al directorio-y a la empresa- a mejorar en forma sustantiva su nivel de desempeño.
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